Cirujano cardíaco viaja sin entusiasmo de Jartum a Hollywood

El cirujano cardíaco Gino Strada hubiera preferido quedarse en Jartum, pero viajará a Los Ángeles para asistir el domingo a las 85ª ceremonia de los Oscar, con el fin de dar a conocer cómo salva vidas su hospital, tema central de uno de los documentales finalistas.

"Preferiría quedarme y operar", explica en el centro Salam de Jartum, que se presenta como el único establecimiento puntero que opera gratuitamente a corazón abierto en el continente africano.

El hospital está en el corazón del documental de Kief Davidson y Cori Shepherd Stern, 'Open Heart' ('Corazón abierto'), una de las cinco películas finalistas para el Oscar en la categoría de Cortometrajes Documentales.

Cuenta el viaje de ocho niños y adolescentes ruandeses, a los que solo quedan unos meses de vida, para someterse a una operación de la última oportunidad en el centro Salam, gestionado por la organización no gubernamental Emergency.

La mayoría de los pacientes son jóvenes, desnutridos y aquejados de cardiopatía reumática, enfermedad debida a lesiones de las válvulas causada por un episodio de reumatismo articular agudo, explica el médico italiano.

Estas enfermedades desaparecieron a principios de los '60 en Europa, desde que los niños son tratados con antibióticos que impiden una infección, pero en África 300.000 personas mueren todos los años de cardiopatía reumática "porque no tienen acceso a una operación", lamenta.

"En Europa se debate mucho entre políticos sobre si se deben mandar tropas aquí o allá para detener tal matanza", ironiza el cirujano. "Y todos los años hay una masacre que cuesta la vida a 300.000 personas y nadie habla de ella. Es un escándalo", exclama.

Además de los ruandeses del documental, cientos de pacientes africanos y también afganos o iraquíes, fueron atendidos gratuitamente, como miles de sudaneses, por el centro Salam, abierto hace seis años.

El doctor Strada, de 64 años, es uno de los fundadores de la oenegé Emergency durante el genocidio ruandés en 1994 para operar gratuitamente a las víctimas de la guerra y de la pobreza. "Hemos demostrado que es posible montar establecimientos de alto nivel en África", subraya.

El hospital, moderno e inmaculado, parece incongruente en medio de las pistas y de los rebaños de cabras del pueblo de Soba donde está instalado al sur de Jartum. El centro Salam está financiado con donaciones, pero recibe también fondos del Gobierno sudanés, un acuerdo sin equivalentes, subraya el médico.

A pesar de la severa crisis que vive el país, las autoridades han confirmado que entregarán 5 millones de dólares (3,7 millones de euros) este año, suma que cubre al menos un 40% de sus gastos. El hundimiento de la libra sudanesa desde 2011 obligó al hospital a disminuir a 500 el número de operaciones en 2012, contra 1.500 el año anterior, pero la tendencia se está invirtiendo.

"Esta nominación para los Oscar es quizás una buena oportunidad para conocer mejor este centro de nivel internacional, y obtener más ayuda", espera Gino Strada.

Antes de estos días de frenesí 'hollywoodiense', opera a una joven sudanesa de 16 años, venida de Darfur sur. Con ayuda de otro cirujano italiano, le abre el tórax y desliza sus manos enguantadas en la cavidad para detener el corazón, que será reemplazado por una máquina durante el cambio de una válvula aórtica estropeada por la infección. La intervención, culminada con éxito con otros seis practicantes, extranjeros y sudaneses, dura apenas más de dos horas.

En otra ala, Zaenab Moussa, de 35 años, se recupera de una operación similar. "Tuve la suerte de poder venir aquí", subraya esta paciente llegada de una región rural de Sudán. "Espero que gane la película".

Strada ofrece operaciones a corazón abierta gratis en las afueras de Jartum, siendo el único de toda África. El médico estará en la ceremonia de los premios Oscar al ser uno de los protagonistas del corto documental 'Open Heart', nominado a la estatuilla.

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